Las mujeres y los hombres de Champagne
Vidas dedicadas a este vino excepcional
Transmisión de generación en generación.
Mujeres y hombres apasionados
El Champagne debe mucho a lo que le ofrece la naturaleza. Pero es gracias al trabajo y a la pasión de las mujeres y los hombres de Champagne que hoy es un vino tan excepcional.
A lo largo de los siglos, han moldeado, trabajado, nutrido y cuidado este terruño y estas vides. Han creado un auténtico sector, que agrupa una diversidad de oficios cuyos conocimientos y sensibilidades son diferentes y complementarios.
Estos habitantes de Champagne han sabido compartir y transmitir, de generación en generación, sus conocimientos, su saber hacer y sus valores, lo que hace que los vinos de Champagne sean lo que son actualmente, en todas sus facetas, su diversidad y su riqueza.
Alrededor del Champagne existe una serie de oficios, directa o indirectamente relacionados con el vino. Está el trabajador vitícola, que cuidará la vid, la podará, labrará la tierra y realizará el empalizamiento; el bodeguero, que trabaja en la sombra para garantizar la elaboración del Champagne, remover las botellas, realizar el degüelle, el tiraje, etc. Descubra más concretamente en esta página los oficios de viticultor, jefe de bodega y enólogo.
Oficios complementarios
El viticultor, protector de la vid
Los viticultores de Champagne se guían por una filosofía, un estado de ánimo: el de experimentar y componer con lo que les da la naturaleza. Su trabajo es el fruto de un legado transmitido de viticultor a viticultor. Con el tiempo, han sabido adaptarse para sacar el máximo partido a este terruño tan particular, con un clima a veces duro que a menudo ha dificultado la vida de las vides.
Este estado de ánimo también se encarna hoy en un deseo de preservar la naturaleza. Este deseo siempre ha existido entre los viticultores, conscientes de que la naturaleza es frágil e imprevisible. Esta necesidad de proteger el medioambiente adquiere cada vez mayor importancia a medida que surgen nuevos retos sociales. Desde comienzos de los años 2000, el sector se ha comprometido en un programa de viticultura razonada. Esta medida colectiva ya ha permitido reducir un 50% los productos fitosanitarios utilizados en el viñedo.
Estos entusiastas también son expertos técnicos. Este dominio se encuentra en cada una de sus acciones, comenzando por la que constituye el fundamento del oficio de viticultor: la poda. Garantiza una vid sana, que dará abundantes frutos en la próxima vendimia.
Las nuevas tecnologías facilitan el trabajo en el viñedo, pero una gran parte sigue siendo manual. El saber hacer del viticultor no puede sustituirse en muchas acciones técnicas: el espergurado, el empalizamiento o incluso la vendimia, que se realizan completamente a mano en Champagne.
El oficio de viticultor implica también la capacidad de anticipar el desarrollo de las propiedades organolépticasde la uva: bajo la acción combinada de varios factores (variedades de uva, naturaleza del suelo y del subsuelo, exposición al sol, etc.), cada parcela del viñedo desarrollará una paleta aromática y un potencial para el futuro vino, que le serán propios.
“Cuando estoy en mis viñedos, me doy cuenta de la suerte que tengo de trabajar en esta oficina al aire libre. Me da fuerza para reinventarme cada día con objeto de proteger y preparar las mejores uvas”
Las vendimias
Un momento intensamente rico en Champagne
Todos los años, a finales del verano, unas 120.000 personas recogen a mano los racimos de uva que han alcanzado su madurez. Es una especificidad de Champagne, un trabajo largo y tedioso, que nada debe detener, porque la uva no espera. ¡Afortunadamente, el buen humor y la camaradería siempre están presentes!
Un momento intensamente rico en Champagne
Todos los años, a finales del verano, unas 120.000 personas recogen a mano los racimos de uva que han alcanzado su madurez. Es una especificidad de Champagne, un trabajo largo y tedioso, que nada debe detener, porque la uva no espera. ¡Afortunadamente, el buen humor y la camaradería siempre están presentes!
El jefe de bodega y el enólogo, guardianes de la armonía y del equilibrio de los vinos de Champagne
Una vez que la uva alcanza su madurez y se vendimia, se lleva a la prensa. Para convertirse en Champagne, pasará por diferentes etapas, que, una a una, le darán forma, su perfil y su carácter.
Cada Champagne nace con un potencial inicial, contenido en el corazón de las uvas: el jefe de bodega y el enólogo forman una pareja indisociable, que debe transigir con esta diversidad y adaptarse a ella para elaborar un Champagne que corresponda al estilo de la Maison.
Hay que encontrar un delicado equilibrio entre el vino y la efervescencia. La efervescencia debe magnificar el vino, sublimarlo: nunca dominarlo ni hacer que desaparezca.
El Champagne es, ante todo, el arte del ensamblaje. Una vez más, los jefes de bodega y los enólogos trabajan para encontrar la combinación perfecta. A través de la asociación de vinos con diferentes características, tratan de crear un vino superior a la suma de los primeros. Se busca una armonía particular entre las notas, de manera que ninguna predomine sobre las demás. Un equilibrio que la naturaleza por sí sola no puede ofrecer y que no existiría sin la intervención de las mujeres y los hombres de Champagne.
En las estructuras más pequeñas, el viticultor, el jefe de bodega y el enólogo son una sola persona: el viticultor.
“Año tras año, ensamblo mis vinos claros para elaborar un vino generoso que respete el estilo emblemático de la Maison”
una multitud de oficios
Detrás de una botella de Champagne
También otros oficios, en los que se piensa menos, forman parte integrante del universo del Champagne: manuales (tonelero, taponero, removedor de botellas), creativos (creador de etiquetas, diseñador de embalajes, de contenido de medios de comunicación), en contacto con el público (guía de bodega), ¡y muchos más!
Detrás de una botella de Champagne
También otros oficios, en los que se piensa menos, forman parte integrante del universo del Champagne: manuales (tonelero, taponero, removedor de botellas), creativos (creador de etiquetas, diseñador de embalajes, de contenido de medios de comunicación), en contacto con el público (guía de bodega), ¡y muchos más!
Las Asociaciones de Champagne
Para preservar y perpetuar las tradiciones de Champagne a lo largo del tiempo, pero también para seguir promocionando la denominación y defender su imagen, trabajan diariamente en Champagne varias agrupaciones, asociaciones y cofradías.
La Ordre des Coteaux de Champagne es la única cofradía báquica que representa a toda la Champagne Vitícola -Viticultores, Maisons y Cooperativas- dentro y fuera de Francia.
Se dedica a defender las particularidades de la denominación, hacer apreciar las cualidades de los vinos de Champagne en toda su diversidad y destacar sus especificidades y todo lo que contribuye a su proyección y su notoriedad.
Cada año, organiza una veintena de Capítulos en Francia y en todo el mundo, prestigiosos eventos que reúnen una red de incondicionales (miembros de la Orden, aficionados ilustrados, profesionales de la restauración y de la sumillería, etc.) en torno a cuvées excepcionales. En este aspecto, es un auténtico instrumento de valorización de toda la profesión de Champagne.
Todos los años, en enero, los viticultores y las Maisons de Champagne celebran juntos el día de San Vicente. Los viticultores de cada pueblo se reúnen para agradecer a su santo patrón la vendimia pasada y ponerse bajo su protección para el año siguiente.
Creada en los años treinta, la Archicofradía Saint-Vicent reúne a un centenar de cofradías del vino de Champagne. Sin embargo, durante muchos años, las celebraciones siguieron siendo muy locales. No fue hasta comienzos de los años 1990 cuando surgió la idea de una gran fiesta común. Esta gran fiesta, nacida originalmente en Épernay, ahora se celebra regularmente en otras ciudades históricas de Champagne, como Reims, Troyes o Château-Thierry, y complementa las fiestas que tienen lugar en cada pueblo.